La satisfacción personal de poder inmortalizar esta pequeña, pero gran parte de la vida y la historia de Lidia y Abel, es el mayor de los regalos que me podían hacer.

Gente de verdad, transparentes y que da gusto echar un rato con ellos, nos lo pasamos genial la verdad, me dejaron crear a mi gusto con su amor y su ilusión por el pequeño Leo que esta de camino y pronto cambiará sus vidas para siempre.

Gracias futuros papis, ¡pronto nos vemos!.

 

Premama