Hierro y Mar (Nereida)

Retrato

El viento jugaba con su pelo, susurraba melodías de sal y arena y balanceaba sueños efímeros, tangibles si te ponías de puntillas.

El pasado nos tendía la mano de hierro para suspendernos en una fantasía volátil y refrescante, señales que indican buenos augurios, en los que las gaviotas perfilan cuadros en el cielo y relatan delirios de titanes caídos.

Hierro y Mar, railes y redes de pesca, Nereida y mi cámara, esto fue lo que pasó.