Preboda en Cabopino

Cuando Ana me dijo que quería hacerse una sesión con Antonio, su prometido, y su hija Isabel, no me imaginaba que fuese tan fácil retratar el amor de una familia, en cada gesto, cada mirada, cada sonrisa irradiaban amor y ternura.

La pequeña Isabel me enamoró desde el minuto uno, con esa dulzura de una niña de seis años que nada mas verme se presentó: “¡Hola! Soy Isa” y me zampó dos besos, no había mejor manera de romper el hielo con ellos, a partir de ahí todo fue coser y cantar.

Encantado con ellos, encantado con los resultados, nada más me cabe esperar al día en el que se den el “si quiero”, porque quiero compartirlo con ellos.